P R E V E N C I Ó N
y
F L O T A C I Ó N
Hay un gran primer principio de pedagogía deportiva según el cual todos
los deportes son buenos.
Para la salud y el bienestar es más importante el, simplemente, hacer
deporte que buscar resultados y rendimientos discriminadamente en tal o cual
modalidad deportiva.
Y una vez asentado esto, hemos de decir que hay deportes en alza y
deportes en baja por muy diversas causas. Uno de los que siempre han estado en
alza es la Natación.
En este artículo nos vamos a referir a la Natación en dos apartados: La Prevención de Ahogamientos y la Flotación
que es el primer paso para aprender a nadar
PREVENCIÓN:
CAUSAS
DE LOS AHOGAMIENTOS
No deseo ser ave de mal agüero ni profeta de desgracias, pero teniendo
pantanos en las cercanías de nuestros pueblos deseo fervientemente que estas
líneas sirvan de precaución en evitación
de desgracias como las que leemos todos los años en épocas estivales.
La primera causa o la que pongo en primer lugar ya que la considero
propia no de la falta de prudencia
sino del engaño en que caemos al producirse en nosotros una pérdida de noción de las distancias reales
de un punto a otro en una superficie totalmente lisa como es el agua.
Para ilustrar esto les cuento una anécdota propia: En mi juventud,
estábamos con una colonia de niños en Puerto de Santa María y frente a nuestra
playa había un espigón al que me propuse llegar a nado por lo que comencé a
“entrenar” todos los días. Calculé que estaba a unos 500 metros. Tuve la suerte
que antes de la tentativa hicimos con los chicos una marcha hasta la ciudad y
de allí al espigón y una vez en el mismo pensé en la locura que pude haber
cometido. Sentí sensación de angustia al contemplar enfrente nuestra playa y
comprobar que nuestra caseta de baño, con capacidad para 30 personas, apenas se
distinguía. La “piedras” que formaban el espigón que ahora pisaba y que me
habían parecido desde la otra orilla algo mayores que cajas de galletas, eran
moles de hasta 40 m2, es decir como una habitación dormitorio.
Más tarde conocí algún caso de persona que se ahogó -sabiendo nadar y
guardando todas las precauciones-. ¿Pudo ser este el motivo?
El engaño de las proporciones y las distancias es el causante de muchas
muertes. Cuando nos hemos propuesto alcanzar a nado aquel islote, aquella
orilla o aquella roca y en el camino comenzamos a sentir fatiga o cansancio, al
mirar a nuestro punto de salida nos parece que está aún más lejos que la meta
donde queremos llegar y cometeremos el fatal desatino: ¡Ahí está el engaño!
¡Esa es la causa del desastre!... ya que -con cierto temor- se continúa nadando
hasta la meta que nos propusimos porque
nos sigue pareciendo a menor distancia
que el punto de partida y…llega la fatiga cuando estamos en un punto que
ya no tenemos fuerza ni para continuar ni para retroceder, llega la fatiga
total, el cansancio inhumano, el pánico, la desesperación y… El nadador levanta los brazos y se agita
hasta desaparecer bajo el agua. No ha sido nada más que por agotamiento…
Perdonadme que me haya extendido, pero lo he hecho porque creo que es una de las primeras causas de
ahogamientos en nadadores que han sido prudentes en todo lo demás: El engaño
con las distancias y con las proporciones.
Causas:
1.- Inmersión inexperta y asfixia primaria:
En nadadores principiantes o en los de cierta experiencia por esfuerzos
imprudentes superiores a sus fuerzas. El nadador en trance de ahogamiento hace
gestos desesperados de auxilio para llamar la atención (lo que he relatado).
2.-Síncope primitivo y asfixia secundaria:
Aquí podemos fijar varias causas y circunstancias, por ejemplo.
- Síncope por diferencia de temperatura, por hidrocución, por corte de
digestión y otros fenómenos desconocidos.
- Sorpresa emocional en el
salvador del ahogado, etc.
3.-Traumatismo de los saltadores
(trampolín, rocas, etc.) si se produce rotura del tímpano o por recibir un
golpe de la superficie del agua en el plexo solar.
Nota: Para los que no sean socorristas
profesionales y bien entrenados.
He salvado a
cuatro personas de morir ahogadas.
Solo en el
último caso lo hice bien. Y en el primero, debo dar gracias a Dios de haber
salido extenuados pero con vida, los dos,
por un golpe de suerte que se da cada 1.000 casos o quizás cada millón.
NUNCA se atreva
a salvar algún ahogado con sus propias fuerzas o habrá dos ahogados en lugar de
uno: Busque algo: flotador, neumático, rama, soga, lo que sea, antes de hacer
de “Tarzán”. El que se ahoga, es tal su pánico que le perturba la razón y como
un loco se subirá a lo que sobresale del agua, que es el cuello y la cabeza del
salvador y se asirá, se agarrará a ello
con toda su fuerza, con toda su furia y con toda su desesperación, como se
agarraría a un clavo ardiendo. SIEMPRE,
sea niño, hombre o mujer y sea del peso que sea se encaramará en su
testuz con una fuerza sobrehumana y demencial. ¡No lo olvide nunca! Y analice
que podría hacer usted con el peso solo de 40 kg de un niño pegado a su nuca… ¡Nada!.
¡Ahogarse los dos!
Por eso siempre
interponga un objeto -cuanto más grande y seguro- mejor entre el que se ahoga y
usted. A él se afianzará y usted podrá arrástralo o empujarlo a la orilla o
borde de piscina. Pero ¡ay de los dos, si logra tocarle a usted!
Éste,
que logra salvarse bebiéndose toda la piscina…
PREVENIR:
A.- Antes del baño:
- Evitar la insolación ya que favorece el síncope térmico diferencial y
de la epilepsia patogénica refleja
- Evitar esfuerzos musculares importantes, la ingestión de alcohol, la
distanciación excesiva de la última comida que favorece la hipoglucemia.
B.- Para la inmersión:
- Evitar las inmersiones súbitas debido al efecto agravante sobre el
estrés sensorial y porque favorece el síncope térmico diferencia.
- Ducharse, si se está en piscina, antes de la inmersión.
- Remojarse antes de la zambullida la nuca, el plexo solar, el abdomen y
los brazos
- Entrar en el agua progresivamente.
- Evitar la hiperventilación (la
respiración exagerada)
- Evitar los baños prolongados o repetidos causantes de hipoglucemia
- Evitar las apneas prolongadas (aguantar
el aire en los pulmones, como el realizar largos prolongados de buceo libre)
D.-
Señales de ALARMA: Al sentir algunas de ellas abandonad de
inmediato el baño.
-Sensación de fatiga o malestar
-Escalofríos
-Embotamientos de las extremidades (manos, pies, brazos, piernas)
-Aparición de picores, urticaria, habones, etc. signos de síncope
térmico diferencial.
-Cefaleas, dolor de cabeza. Signos premonitorios del mismo síncope.
FLOTACIÓN
El orden de sucesión en el aprendizaje de la
natación es:
1º.- Flotación,
2º.- Respiración y
3º.- Propulsión.
La natación, en el bebé, es un reflejo incondicionado como lo es la
succión, el pataleo, etc. Y a los 40
días es cuando este reflejo alcanza su máxima manifestación.
De tal modo que “si a un bebé de
esta edad se le introduce en el agua, sujetándole ligeramente la cabeza ya que los músculos del cuello están aún
muy débiles, el bebé comenzará a realizar movimientos de natación. Se
conocen casos en que niños de 10 meses se han sostenido en el agua durante 15
minutos. Posteriormente tanto el reflejo de la natación como otros reflejos
incondicionados se van extinguiendo”. (Donskoy, Zatsiorski)
“La edad de 4 y 5 años ha
resultado ser la más apropiada para el aprendizaje, ya que los niños mayores de
cinco años, a veces, ya han desarrollado una considerable hidrofobia” (Vonhausen).
Lo primero que vamos a tratar es la Familiarización con el Medio Acuático:
Que el aprendiz se familiarice con el agua y tome confianza en ella. El temor al agua produce casi siempre rigidez muscular.
La confianza se va a obtener
mediante juegos y ejercicios encaminados
a ello
Hay que recordar siempre, ya que es esencial, estas dos cosas:
Una: No tener prisas
Dos: Experiencias
desagradables pueden entorpecer el aprendizaje
De modo que la gran preocupación es la seguridad para no sentir impresiones desagradables
En los alumnos que nunca han recibido una instrucción previa, este
proceso de familiarización, casi siempre es menos complejo. Pero hay que tener
cuidado para que no pasen a la categoría de los que sí recibieron una “enseñanza” y todavía son incapaces de
nadar.
En estos últimos el problema principal es el eliminar o aliviar el
miedo. Mientras que en los primeros, el primer objetivo del enseñante será la
prevención del miedo: que no lo adquiera el alumno con desagradables
impresiones y experiencias.
Y hay que tener cuidado, ya que
hay quienes teniendo miedo procuran no se manifieste mostrando calma
externamente pero estando en un alto estado de tensión interior.
Por lo tanto nada de bromitas (ojo con los “bromistas” –mandarlos con
sus papás sin contemplaciones-), nada de ir con prisas, mucha confianza y
cuidado en que no reciban ideas de peligro. Personas o niños que les gustaba el
agua desarrollaron una fobia al líquido elemento por reflejos condicionados.
De modo, y vuelvo a insistir, cuidado con los sustos, gritos, nervios,
etc. etc. “Los padres deben hacer todo lo
posible para que la estancia del niño, al lado y dentro del agua, le resulte
una vivencia agradable” (Lorensen).
EJERCICIOS PARA
FAMILIARIZARSE CON EL AGUA
(En
la zona de seguridad de la piscina).
1.- Bajar lentamente por la escalera
2.- Desplazarse andando por la piscina agarrado al borde
3.- Caminar a través de la piscina, cerca del borde
4.- Caminar y jugar al corro
dentro de la piscina (Sin aspavimientos).
5.- Mojarse la cara.
6.- Agarrado al borde o a la escalera, sumergir la cara manteniendo el
aire en los pulmones.
7.- Contar los dedos de la mano del enseñante que la tiene sumergida.
O averiguar, sumergiendo la cara, qué objeto se tiene en la mano (moneda,
llave, piedra, gafas, etc.)
8.- Recoger un objeto del fondo.
9.- Juego “El Rompe-cabezas”:
Uno en el
medio de un corro. Éste voltea una pelota atada con una cuerda haciendo que los
demás tengan que sumergir la cabeza para no ser tocados.
11.- Batalla lanzándose agua a la cara.
12.- Andando: Conducir una pelota con la cabeza (inmersión).
13.-Pasear una pelota al compañero por debajo de las propias piernas.
14.-Saltar sobre el compañero.
15.- Pasar debajo de las piernas del compañero.
NOTA.- Estos ejercicios se
realizarán siempre en la Zona de
Seguridad de la piscina. Todos los ejercicios están expuestos en orden de
progresión de dificultad, desde los más fáciles a los que se necesita tener más
familiarización con el agua. No se pasará al ejercicio siguiente has no haber dominado perfectamente el que
estemos haciendo.
Una vez que el aprendiz se ha
familiarizado con el agua y disfruta con todos los ejercicios anteriores
comenzaremos con los Ejercicios de Flotación que siguen.
NOTA: En varios ejercicios se utilizará un flotador de los que constan de un
cinturón que atraviesa varios trozos o secciones de corcho de alcornoque o de
“corcho sintético”, de venta en cualquier tienda deportiva.
Progresivamente iremos quitando una a una
las porciones del “Cinturón de Aprendizaje” que es su nombre. Es el más
indicado por su comodidad, por su ajuste al cuerpo, porque no hay peligro de
“pinchazo” y porque nos permite ir
progresando paulatinamente al ir quitando sus piezas según vayamos avanzando.
1.- Con el flotador en el pecho. Sostenerse extendido en el agua con
las manos agarradas en el borde de la piscina. Luego soltar una mano. Soltar
las dos…
2.- De pie y agarrados al borde de la
piscina: Hacer una inspiración y levantar varias veces los pies intentando
llevarlos a la superficie del agua
3.- El enseñante agarra de las manos al
aprendiz y le remolca.
4.- Con el flotador en la cintura y con
una tabla de “corcho blanco” en las manos. Empujar con las piernas en la pared
para extenderse horizontalmente con la cabeza fuera del agua
5.- Lo mismo con la cabeza dentro.
6.- Desde la posición de cuclillas en
el fondo o sobre las escaleras: Empujar y extenderse con las manos juntas y los
brazos extendidos adelante (sin flotador)
7.- Realizar el mismo movimiento
anterior pero al desplazarnos
intentaremos utilizar el mínimo de impulsos para recorrer una distancia dada
que puede ser el ancho de la piscina, o la mitad del ancho.
8.- A una cierta distancia de la pared
y frente a ella: deslizarse hasta llegar a ella amortiguando la velocidad.
Cuando se toca la pared impulsarse con los brazos en deslizamiento inverso.
9.- Juego: “El Túnel”. El alumno intenta pasar bajo las piernas de dos o más
compañeros alineados y con las piernas abiertas (¡Mucho cuidado con
los…bromistas! Avisar que serán expulsados y si se diera algún caso y no tener ninguna contemplación con el “gamberro-boicoteador”
del aprendizaje).
10.-Tratar de tocarse los pies -que están firmes en tocando el fondo-
con las manos, sumergiendo la cabeza y sin
sacar los pies.
11.- “LA MEDUSA”: Tras realizar una completa inspiración, agruparse
poniendo las manos en las rodillas como
la figura.
12.-Desde la posición de “LA MEDUSA”
extenderse horizontalmente y volver a la posición MEDUSA
13.- Comenzar a hacer anchos a la
piscina con el flotador en el tronco. De día a día ir quitando una sección al
flotador.
14.- Con el flotador con pocas
secciones, realizar deslizamientos de espalda empujándose con las piernas en la
pared.
15.- Desde la flotación boca abajo
pasar a la flotación de espaldas girando el cuerpo y repetir.
16.- Suprimir el flotador y realizar
anchos de la piscina comenzando con distancias menores.
José Rosco Pérez.
Artículo publicado en la revista “Arroyuelos” de Pinofranqueado.





