martes, 26 de marzo de 2013

NATACIÓN: PREVENCIÓN y FLOTACIÓN


N A T A C I Ó N:

P R E V E N C I Ó N
                  y
F L O T A C I Ó N



Hay un gran primer principio de pedagogía deportiva según el cual todos los deportes son buenos.
Para la salud y el bienestar es más importante el, simplemente, hacer deporte que buscar resultados y rendimientos discriminadamente en tal o cual modalidad deportiva.
Y una vez asentado esto, hemos de decir que hay deportes en alza y deportes en baja por muy diversas causas. Uno de los que siempre han estado en alza es la Natación.
En este artículo nos vamos a referir a la Natación en dos apartados: La Prevención de Ahogamientos y la Flotación que es el primer paso para aprender a nadar



PREVENCIÓN:

CAUSAS DE LOS AHOGAMIENTOS


No deseo ser ave de mal agüero ni profeta de desgracias, pero teniendo pantanos en las cercanías de nuestros pueblos deseo fervientemente que estas líneas sirvan de precaución  en evitación de desgracias como las que leemos todos los años en épocas estivales.

La primera causa o la que pongo en primer lugar ya que la considero propia no de la falta de prudencia sino del engaño en que caemos al producirse en nosotros una pérdida de noción de las distancias reales de un punto a otro en una superficie totalmente lisa como es el agua.
Para ilustrar esto les cuento una anécdota propia: En mi juventud, estábamos con una colonia de niños en Puerto de Santa María y frente a nuestra playa había un espigón al que me propuse llegar a nado por lo que comencé a “entrenar” todos los días. Calculé que estaba a unos 500 metros. Tuve la suerte que antes de la tentativa hicimos con los chicos una marcha hasta la ciudad y de allí al espigón y una vez en el mismo pensé en la locura que pude haber cometido. Sentí sensación de angustia al contemplar enfrente nuestra playa y comprobar que nuestra caseta de baño, con capacidad para 30 personas, apenas se distinguía. La “piedras” que formaban el espigón que ahora pisaba y que me habían parecido desde la otra orilla algo mayores que cajas de galletas, eran moles de hasta 40 m2, es decir como una habitación dormitorio.

Más tarde conocí algún caso de persona que se ahogó -sabiendo nadar y guardando todas las precauciones-. ¿Pudo ser este el motivo?

El engaño de las proporciones y las distancias es el causante de muchas muertes. Cuando nos hemos propuesto alcanzar a nado aquel islote, aquella orilla o aquella roca y en el camino comenzamos a sentir fatiga o cansancio, al mirar a nuestro punto de salida nos parece que está aún más lejos que la meta donde queremos llegar y cometeremos el fatal desatino: ¡Ahí está el engaño! ¡Esa es la causa del desastre!... ya que -con cierto temor- se continúa nadando hasta  la meta que nos propusimos porque nos sigue pareciendo a menor distancia  que el punto de partida y…llega la fatiga cuando estamos en un punto que ya no tenemos fuerza ni para continuar ni para retroceder, llega la fatiga total, el cansancio inhumano, el pánico,  la desesperación y…  El nadador levanta los brazos y se agita hasta desaparecer bajo el agua. No ha sido nada más que por agotamiento…

Perdonadme que me haya extendido, pero lo he hecho porque  creo que es una de las primeras causas de ahogamientos en nadadores que han sido prudentes en todo lo demás: El engaño con las distancias y con las proporciones.


Causas:

1.- Inmersión inexperta y asfixia primaria:
En nadadores principiantes o en los de cierta experiencia por esfuerzos imprudentes superiores a sus fuerzas. El nadador en trance de ahogamiento hace gestos desesperados de auxilio para llamar la atención (lo que he relatado).

2.-Síncope primitivo y asfixia secundaria:
Aquí podemos fijar varias causas y circunstancias, por ejemplo.
- Síncope por diferencia de temperatura, por hidrocución, por corte de digestión y otros fenómenos desconocidos.
-  Sorpresa emocional en el salvador del ahogado, etc.

3.-Traumatismo de los saltadores (trampolín, rocas, etc.) si se produce rotura del tímpano o por recibir un golpe de la superficie del agua en el plexo solar.




Nota: Para los que no sean socorristas profesionales y bien entrenados.

He salvado a cuatro personas de morir ahogadas.

Solo en el último caso lo hice bien. Y en el primero, debo dar gracias a Dios de haber salido  extenuados pero con vida, los dos, por un golpe de suerte que se da cada 1.000 casos o quizás cada millón.

NUNCA se atreva a salvar algún ahogado con sus propias fuerzas o habrá dos ahogados en lugar de uno: Busque algo: flotador, neumático, rama, soga, lo que sea, antes de hacer de “Tarzán”. El que se ahoga, es tal su pánico que le perturba la razón y como un loco se subirá a lo que sobresale del agua, que es el cuello y la cabeza del salvador  y se asirá, se agarrará a ello con toda su fuerza, con toda su furia y con toda su desesperación, como se agarraría a un clavo ardiendo. SIEMPRE,  sea niño, hombre o mujer y sea del peso que sea se encaramará en su testuz con una fuerza sobrehumana y demencial. ¡No lo olvide nunca! Y analice que podría hacer usted con el peso solo de 40 kg de un niño pegado a su nuca… ¡Nada!. ¡Ahogarse los dos!

Por eso siempre interponga un objeto -cuanto más grande y seguro- mejor entre el que se ahoga y usted. A él se afianzará y usted podrá arrástralo o empujarlo a la orilla o borde de piscina. Pero ¡ay de los dos, si logra tocarle a usted!












¡ Ufff !     ...Y AHORA UN POCO DE HUMOR:
Éste, que logra salvarse bebiéndose toda la piscina…




PREVENIR:

A.- Antes del baño:

- Evitar la insolación ya que favorece el síncope térmico diferencial y de la epilepsia patogénica refleja
- Evitar esfuerzos musculares importantes, la ingestión de alcohol, la distanciación excesiva de la última comida que favorece la hipoglucemia.


B.- Para la inmersión:

- Evitar las inmersiones súbitas debido al efecto agravante sobre el estrés sensorial y porque favorece el síncope térmico diferencia.
- Ducharse, si se está en piscina, antes de la inmersión.
- Remojarse antes de la zambullida la nuca, el plexo solar, el abdomen y los brazos
- Entrar en el agua progresivamente.



C.- Durante el baño:

- Evitar la hiperventilación (la respiración exagerada)
- Evitar los baños prolongados o repetidos causantes de hipoglucemia
- Evitar las apneas prolongadas (aguantar el aire en los pulmones, como el realizar largos prolongados de buceo libre)


D.- Señales de ALARMA: Al sentir algunas de ellas abandonad de inmediato el baño.

-Sensación de fatiga o malestar
-Escalofríos
-Embotamientos de las extremidades (manos, pies, brazos, piernas)
-Aparición de picores, urticaria, habones, etc. signos de síncope térmico diferencial.
-Cefaleas, dolor de cabeza. Signos premonitorios del mismo síncope.



NATACIÓN. APRENDIZAJE.


FLOTACIÓN

 El orden de sucesión en el aprendizaje de la natación es:

1º.- Flotación,
2º.- Respiración y
3º.- Propulsión.

La natación, en el bebé, es un reflejo incondicionado como lo es la succión, el pataleo, etc. Y  a los 40 días es cuando este reflejo alcanza su máxima manifestación.

De tal modo que “si a un bebé de esta edad se le introduce en el agua, sujetándole ligeramente la cabeza ya que los músculos del cuello están aún muy débiles, el bebé comenzará a realizar movimientos de natación. Se conocen casos en que niños de 10 meses se han sostenido en el agua durante 15 minutos. Posteriormente tanto el reflejo de la natación como otros reflejos incondicionados se van extinguiendo”. (Donskoy, Zatsiorski)

La edad de 4 y 5 años ha resultado ser la más apropiada para el aprendizaje, ya que los niños mayores de cinco años, a veces, ya han desarrollado una considerable hidrofobia” (Vonhausen).

Lo primero que vamos a tratar es la Familiarización con el Medio Acuático:

Que el aprendiz se familiarice con el agua y tome confianza en ella. El temor al agua produce casi siempre rigidez muscular.

La confianza se va a obtener mediante juegos y ejercicios encaminados a ello

Hay que recordar siempre, ya que es esencial, estas dos cosas:

      Una: No tener prisas

      Dos: Experiencias desagradables pueden entorpecer el aprendizaje

De modo que la gran preocupación es la seguridad para no sentir impresiones desagradables

En los alumnos que nunca han recibido una instrucción previa, este proceso de familiarización, casi siempre es menos complejo. Pero hay que tener cuidado para que no pasen a la categoría de los que sí recibieron una “enseñanza” y todavía son incapaces de nadar.

En estos últimos el problema principal es el eliminar o aliviar el miedo. Mientras que en los primeros, el primer objetivo del enseñante será la prevención del miedo: que no lo adquiera el alumno con desagradables impresiones y experiencias.

 Y hay que tener cuidado, ya que hay quienes teniendo miedo procuran no se manifieste mostrando calma externamente pero estando en un alto estado de tensión interior.

Por lo tanto nada de bromitas (ojo con los “bromistas” –mandarlos con sus papás sin contemplaciones-), nada de ir con prisas, mucha confianza y cuidado en que no reciban ideas de peligro. Personas o niños que les gustaba el agua desarrollaron una fobia al líquido elemento por reflejos condicionados.

De modo, y vuelvo a insistir, cuidado con los sustos, gritos, nervios, etc. etc. “Los padres deben hacer todo lo posible para que la estancia del niño, al lado y dentro del agua, le resulte una vivencia agradable” (Lorensen).

EJERCICIOS PARA FAMILIARIZARSE CON  EL AGUA


(En la zona de seguridad de la piscina).


1.- Bajar lentamente por la escalera

2.- Desplazarse andando por la piscina agarrado al borde

3.- Caminar a través de la piscina, cerca del borde

4.- Caminar  y jugar al corro dentro de la piscina (Sin aspavimientos).

5.- Mojarse la cara.

6.- Agarrado al borde o a la escalera, sumergir la cara manteniendo el aire en los pulmones.

7.- Contar los dedos de la mano del enseñante que la tiene sumergida. O averiguar, sumergiendo la cara, qué objeto se tiene en la mano (moneda, llave, piedra, gafas, etc.)

8.- Recoger un objeto del fondo.

9.- Juego “El Rompe-cabezas”:
Uno en el medio de un corro. Éste voltea una pelota atada con una cuerda haciendo que los demás tengan que sumergir la cabeza para no ser tocados.

10.- Juego con balones: Lanzar y recibir, tiros y paradas, rugbi, etc.

11.- Batalla lanzándose agua a la cara.

12.- Andando: Conducir una pelota con la cabeza (inmersión).

13.-Pasear una pelota al compañero por debajo de las propias piernas.

14.-Saltar sobre el compañero.

15.- Pasar debajo de las piernas del compañero.



NOTA.- Estos ejercicios se realizarán siempre en la Zona de Seguridad de la piscina. Todos los ejercicios están expuestos en orden de progresión de dificultad, desde los más fáciles a los que se necesita tener más familiarización con el agua. No se pasará al ejercicio siguiente has  no haber dominado perfectamente el que estemos haciendo.









EJERCICIOS DE FLOTACIÓN:

Una vez que el aprendiz se ha familiarizado con el agua y disfruta con todos los ejercicios anteriores comenzaremos con los Ejercicios de Flotación que siguen.
NOTA: En varios ejercicios se utilizará un flotador de los que constan de un cinturón que atraviesa varios trozos o secciones de corcho de alcornoque o de “corcho sintético”, de venta en cualquier tienda deportiva.
Progresivamente iremos quitando una a una las porciones del “Cinturón de Aprendizaje” que es su nombre. Es el más indicado por su comodidad, por su ajuste al cuerpo, porque no hay peligro de “pinchazo” y porque nos  permite ir progresando paulatinamente al ir quitando sus piezas según  vayamos avanzando.

1.- Con el flotador en el pecho. Sostenerse extendido en el agua con las manos agarradas en el borde de la piscina. Luego soltar una mano. Soltar las dos…

2.- De pie y agarrados al borde de la piscina: Hacer una inspiración y levantar varias veces los pies intentando llevarlos a la superficie del agua

3.- El enseñante agarra de las manos al aprendiz y le remolca.

4.- Con el flotador en la cintura y con una tabla de “corcho blanco” en las manos. Empujar con las piernas en la pared para extenderse horizontalmente con la cabeza fuera del agua

5.- Lo mismo con la cabeza dentro.

6.- Desde la posición de cuclillas en el fondo o sobre las escaleras: Empujar y extenderse con las manos juntas y los brazos extendidos adelante (sin flotador)

7.- Realizar el mismo movimiento anterior pero al  desplazarnos intentaremos utilizar el mínimo de impulsos para recorrer una distancia dada que puede ser el ancho de la piscina, o la mitad del ancho.

8.- A una cierta distancia de la pared y frente a ella: deslizarse hasta llegar a ella amortiguando la velocidad. Cuando se toca la pared impulsarse con los brazos en deslizamiento inverso.

9.- Juego: “El Túnel”. El alumno intenta pasar bajo las piernas de dos o más compañeros alineados y con las piernas abiertas (¡Mucho cuidado con los…bromistas! Avisar que serán expulsados y si se diera algún caso y no tener ninguna contemplación con el “gamberro-boicoteador” del aprendizaje).

10.-Tratar de tocarse los pies -que están firmes en tocando el fondo- con las manos, sumergiendo la cabeza y  sin sacar los pies.
11.- “LA MEDUSA”: Tras realizar una completa inspiración, agruparse poniendo las manos en las  rodillas como la figura.

12.-Desde la posición de “LA MEDUSA” extenderse horizontalmente y volver a la posición  MEDUSA

13.- Comenzar a hacer anchos a la piscina con el flotador en el tronco. De día a día ir quitando una sección al flotador.

14.- Con el flotador con pocas secciones, realizar deslizamientos de espalda empujándose con las piernas en la pared.

15.- Desde la flotación boca abajo pasar a la flotación de espaldas girando el cuerpo y repetir.

16.- Suprimir el flotador y realizar anchos de la piscina comenzando con distancias menores.

José Rosco Pérez.
Artículo publicado en la revista “Arroyuelos” de Pinofranqueado.
                     

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